Monday, 9 March 2015

Segmento Especial sobre la UNGASS: Dr. Jose Hugo Moldiz Mercado Ministro de Gobierno de Bolivia, en sesión de apertura

En 2006 asumía la presidencia de Bolivia Evo Morales, dirigente campesino, indígena, cocalero.

Atrás ha quedado la sospecha de por tratarse de un gobierno nacido de, por y para los movimientos sociales Bolivia iba a ser permisible con el tráfico de cocaína excedente.
Después de haber expulsado a la DEA y al embajador norteamericano, que dedicaban sus esfuerzos a espionaje político y desestabilización, Bolivia ha nacionalizado la gestión de su política de drogas.

El modelo de Bolivia está centrado en los derechos de hoja de coca. Es un modelo propio. Tuvimos que renunciar a la Convención Unica y después pedir nuestra readmisión que fue aceptada.
pero también hemos luchado contra el tráfico ilícito.

Con respeto profundo a los derechos humanos y un desarrollo integral que vinculamos a la agenda 2025 que pretende llegar al bicentenario con cero extrema pobreza

Bolivia ha reafirmado su compromiso con la humanidad y su apego al principio de la responsabilidad compartida, aunque no vemos el mismo esfuerzo en todos los países en los que se consume la droga y a los que pedimos mayor esfuerzo en el control y lavado de activo, control de precursores, combate a delitos conexos como pornografía, tráfico de armas y de personas.

De manera pacífica, concertada y a través del control hemos logrado la reducción  de más de 23,000 hectáreas, que implica menos del 23% con respecto a los últimos anos. Según los informes de la JIFE y de la ONUDD,  en 2012 había en Bolivia 133,000 hectáreas de hoja de coca, la cifra mas baja registrada desde 1999.

En el periodo negro marcado por el neoliberalismo (1995-2006) se incautaron 67,5 toneladas. En 2006 2013, en un proceso de cambio, hemos logrado una incautación de 209 toneladas.

Las drogas lícitas como el alcohol y el tabaco son más consumidas que otras ilícitas como la marihuana, a pesar de ello buscamos la prevención del consumo de la marihuana

Hemos de pasar del modelo boliviano exitoso, a proponer a la región a debatir una estrategia regional de la lucha contra el narcotráfico, que debe seguir algunos principios.

America Latina territorio de paz, no injerencia, respeto a la soberanía.

Nos preocupa que el líder de una estrategia de drogas fracasada que solo ha aumentado muerte y desplazamiento de comunidades, así como el narcotráfico, que es el negocio capitalista más exitoso, continúe insistiendo en la misma estrategia militarista desplegando sus tropas en la región.

UNASUR y la CELAC son buenos espacios de discusión.
Bases materiales, lo haremos sin pedir limosna a nadie, sin necesidad de supeditación y sin necesidad de sumisión. Estamos convenidos de que en Bolivia fortalecemos nuestro combate contra las drogas, crímen organizado... y este combate exige una responsabilidad compartida.

Mientras se siga flexibilizando la demanda y presionando sobre la oferta.

Le toca al país que ha liderado la fracasada guerra a las drogas

Nosotros queremos un mundo sin drogas, multipolar, policentrico, en el que nos pongamos de acuerdo en las nociones comunes sin presión.





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